¿Cuántas unidades de bótox? Cómo se calcula la dosis
La dosis de toxina botulínica se calcula en unidades y varía según la zona: frente 8–20, entrecejo 10–25, patas de gallo 6–12 por lado, maseteros 20–30 por lado, sonrisa gingival 4–8 y sudoración axilar 50 unidades por axila son cifras habituales. La dosis exacta se fija valorando en consulta la fuerza del músculo diana.
¿Qué es una unidad y qué mide?
La unidad es la medida que describe la actividad biológica de la toxina botulínica. No mide peso ni volumen, sino potencia de efecto.
Las unidades de distintos productos de toxina botulínica no son equivalentes entre sí. Una dosis de 20 unidades de un producto corresponde a otra cifra en otro; por eso comparar unidades solo tiene sentido dentro de un mismo producto.
El número de unidades y el volumen de líquido inyectado son cosas distintas. Las mismas unidades pueden aplicarse en volúmenes diferentes según la dilución; el volumen influye en la difusión, pero la dosis se determina por las unidades.
¿Cuáles son los intervalos habituales por zona?
Los intervalos siguientes son los valores que se manejan habitualmente. La dosis de cada persona se fija dentro de ese intervalo después de valorar la fuerza muscular en consulta.
- Frente (músculo frontal): 8–20 unidades
- Entrecejo, glabela: 10–25 unidades
- Patas de gallo, un lado: 6–12 unidades
- Masetero (músculo de la mandíbula), un lado: 20–30 unidades
- Sonrisa gingival: 4–8 unidades
- Sudoración axilar, una axila: 50 unidades
- Elevación de la cola de la ceja: 2–4 unidades por lado
¿Por qué no se pone la misma dosis a todo el mundo?
La dosis se fija según la fuerza del músculo. En la misma zona, las unidades que recibe un músculo grueso y potente son claramente más altas que las que recibe uno débil.
En los hombres los músculos de la expresión suelen ser más gruesos y fuertes; por eso, en la frente y el entrecejo, la dosis se planifica más alta que en las mujeres.
El tercer factor es el hábito gestual. En una persona que frunce el ceño o levanta la frente todo el día, el músculo se engrosa y hace falta más dosis para el mismo efecto.
¿Cómo se determina la dosis en la consulta?
La dosis se determina valorando el músculo en movimiento. Se le pide al paciente que levante las cejas, que frunza el ceño, que cierre los ojos con fuerza y que sonría, en ese orden.
Para el masetero se le pide que apriete los dientes y el músculo se palpa. Así se determinan su grosor y sus límites, y la dosis se sitúa dentro del intervalo de 20 a 30 unidades.
En la valoración se miden también la altura de la ceja y el nivel del párpado. En un paciente con la ceja ya baja, una dosis alta en el músculo de la frente puede bajarla todavía más; por eso la dosis de la frente se limita en función de esa medición.
¿Mejora el resultado al aumentar las unidades?
No. A partir de cierto umbral, las unidades adicionales no aumentan el efecto: detienen el movimiento por completo y provocan un aspecto rígido.
Con una dosis excesiva en el músculo de la frente las cejas bajan y el párpado se ve pesado. El objetivo no es eliminar el movimiento, sino reducir el que crea la línea.
Además, una dosis alta no alarga la duración tanto como se espera: suele quedarse en el intervalo de 4 a 6 meses. En cambio, una dosis innecesariamente alta aumenta el riesgo de desarrollar falta de respuesta en aplicaciones repetidas.
¿Cuántas unidades en total se aplican en una sesión?
En aplicaciones estéticas, el total de las zonas del tercio superior suele quedarse entre 20 y 60 unidades. Cuando se añade masetero o sudoración, el total sube.
El total aplicado en una sesión lo limita el médico según la indicación y el estado general del paciente. Ese límite se reparte entre las zonas cuando se planifican varias a la vez.
Entre aplicaciones repetidas se dejan al menos 3 meses. Repetir con más frecuencia aumenta la probabilidad de desarrollar resistencia a la toxina y puede hacer que la misma dosis deje de ser eficaz en el futuro.
¿Cambia la dosis en las sesiones siguientes?
Puede cambiar. Con aplicaciones regulares el músculo diana se debilita con el tiempo, así que el mismo efecto puede lograrse con menos unidades y el intervalo entre sesiones puede alargarse.
En la primera aplicación la duración suele ser más corta. A partir de la segunda y la tercera sesión, el intervalo de 4 a 6 meses se vuelve más estable.
La dosis se recalcula en cada sesión; no se repite la misma cifra del registro anterior. La nota tomada en la revisión del día 14 es el dato principal que determina la dosis de la sesión siguiente.
Esta página es información general y no sustituye a una consulta médica. El método, la dosis y los plazos que le corresponden se deciden en consulta, tras examinarle.
Preguntas frecuentes
¿Unidad y mililitro son lo mismo?
¿Qué se hace si la dosis se queda corta?
¿En quién no se aplica?
Tomo anticoagulantes, ¿cambia la dosis?
Evaluación previa
Cuéntenos su caso y le respondemos con cifras
Envíe su fotografía o su radiografía y el médico de la especialidad le contestará con un intervalo de injertos, un número de dientes o un intervalo de unidades. Si no es candidato, también se lo decimos con claridad.