Carillas dentales de porcelana
La carilla dental es una lámina de porcelana de 0,3 a 0,7 mm de grosor que se adhiere únicamente a la cara anterior del diente.
- Duración
- 2 citas · 7–10 días
- Anestesia
- Normalmente no hace falta o anestesia local suave
- Recuperación
- No hay periodo de recuperación propio
- Sesiones
- Mock-up + preparación + cementado
- Cuánto dura
- Muchos años con mantenimiento; puede requerir férula de descarga
A diferencia de la corona, es superficial
La corona rodea el diente por completo y, para ello, se retira tejido de sus cuatro caras. La carilla se adhiere solo a la cara anterior; su grosor está normalmente entre 0,3 y 0,7 mm.
Eso significa retirar mucho menos tejido dental. En algunos casos con la arcada bien alineada y esmalte suficiente, puede aplicarse sin ningún tallado.
En qué situaciones es adecuada
Es adecuada para alteraciones estructurales del color, apiñamientos leves, espacios entre dientes y correcciones de bordes fracturados. También se plantea como opción en pigmentaciones que no responden al blanqueamiento.
La condición principal es el grosor del esmalte. La carilla se adhiere al esmalte; en un diente muy desgastado, sin esmalte, la adhesión no resulta duradera.
- Espacio interdental (diastema): puede cerrarse en un rango de 1 a 3 mm
- Pigmentación estructural que no responde al blanqueamiento
- Fractura del borde incisal y acortamiento por desgaste
- Rotaciones leves y desalineaciones de 1 a 2 mm
La fase de prueba
Antes del cementado definitivo se hace una prueba provisional llamada mock-up. El paciente ve la forma prevista en su propia boca, habla con ella y la aprueba.
Esta fase no debe saltarse. Después del cementado definitivo, cambiar la forma o el color solo es posible retirando las carillas y fabricándolas de nuevo.
Cuántos viajes hacen falta
Las carillas pueden completarse en un solo viaje; hay que reservar de 7 a 10 días para la preparación, el mock-up, la prueba y el cementado.
Si en el sector anterior hay restauraciones antiguas, necesidad de tratamiento de encías o una corrección de ortodoncia, el plazo se alarga. Esas necesidades se determinan en la primera consulta y el plan se construye en consecuencia.
Qué determina el resultado
Lo primero es la relación entre la forma del diente y las proporciones del rostro: la proporción anchura/longitud de los incisivos centrales, la posición del borde incisal respecto a la curva del labio inferior y la proporción entre dientes.
Lo segundo es el protocolo de cementado. La carilla se une al esmalte con un sistema adhesivo; un cementado hecho sin control de la humedad acorta su vida útil.
En quién no se aplica y qué no debe esperarse
La carilla es una lámina fina de porcelana; no está diseñada para soportar fuerzas de oclusión. Si se coloca sin controlar antes el bruxismo, la probabilidad de fractura es alta.
La carilla no sustituye a la ortodoncia. En un apiñamiento marcado, el tallado necesario para «aparentar» dientes alineados consume el esmalte sano y lleva al diente a un punto en el que hace falta una corona.
- Bruxismo no controlado: no se ponen carillas en el sector anterior sin planificar una férula de descarga
- Apiñamiento marcado y alteración de la oclusión: hace falta antes una valoración de ortodoncia
- Dientes muy desgastados y sin esmalte: la adhesión sobre dentina no ofrece la misma resistencia
- Caries activa y gingivitis no tratada: no se cementa hasta que la boca esté sana
- Mordida borde a borde o mordida cruzada: la fuerza que reciben los dientes anteriores supera lo que la carilla puede soportar
Esta página es información general y no sustituye a una consulta médica. El método, la dosis y los plazos que le corresponden se deciden en consulta, tras examinarle.
Preguntas frecuentes
¿Me van a tallar los dientes?
¿Se caen las carillas?
¿Cómo se elige entre carilla y corona de circonio?
¿Puede aclararse el color de la carilla después?
Evaluación previa
Cuéntenos su caso y le respondemos con cifras
Envíe su fotografía o su radiografía y el médico de la especialidad le contestará con un intervalo de injertos, un número de dientes o un intervalo de unidades. Si no es candidato, también se lo decimos con claridad.