¿Corona de circonio o carilla de porcelana?
La carilla se aplica desgastando solo de 0,3 a 0,7 mm de la cara anterior del diente; la corona de circonio, al envolverlo por completo, exige reducirlo de 1,0 a 1,5 mm por todas sus caras. Como el esmalte desgastado no vuelve, la elección se hace según el estado actual del diente.
¿Cuánta diferencia hay en grosor y desgaste?
La carilla es una lámina fina de porcelana de 0,3 a 0,7 mm que se adhiere solo a la cara anterior del diente. En la preparación se retira esa misma cantidad de esmalte; en algunos casos no hace falta ningún desgaste.
La corona de circonio envuelve el diente por completo. Por eso se retira un total de 1,0 a 1,5 mm de la cara anterior, la posterior y las laterales, y el diente queda convertido en un muñón.
La diferencia parece pequeña en cifras, pero el grosor total del esmalte en los dientes anteriores es de aproximadamente 1 mm. Es decir, la carilla retira una parte del esmalte, mientras que la corona retira todo el esmalte y parte de la dentina que hay debajo.
¿Qué se prefiere en cada diente?
La elección se hace según lo íntegro que esté el diente. Las correspondencias siguientes son las preferencias habituales; la decisión definitiva se toma tras la exploración y las radiografías.
- Diente anterior sano, con empastes pequeños y solo un problema de color o forma: carilla.
- Diente endodonciado y oscurecido desde el interior: circonio.
- Diente con un empaste grande o con un ángulo fracturado: circonio.
- Apiñamiento leve o espacio interdental (diastema): puede cerrarse con carillas.
- Dientes posteriores de masticación: circonio; la carilla no se usa en ese sector.
- Apiñamiento severo o alteración de la oclusión: primero ortodoncia y después se valora la restauración.
¿En qué es mejor cada uno?
Los dos son restauraciones estéticas y, aplicados en el diente adecuado y de la forma adecuada, duran muchos años. La ventaja depende del estado del diente.
- Carilla mejor en conservación de tejido: con 0,3–0,7 mm de desgaste se conserva la mayor parte del diente.
- Carilla mejor en translucidez: la porcelana fina se comporta de forma más parecida a la transparencia del esmalte natural.
- Carilla mejor en respeto a la encía: el margen interfiere menos con el tejido gingival.
- Circonio mejor en resistencia: es más seguro en zonas de carga masticatoria alta y en pacientes con bruxismo.
- Circonio mejor en enmascarar el color: puede cubrir el color de un diente oscurecido desde el interior.
- Circonio mejor en pérdida de estructura: envuelve y sostiene el tejido que queda en un diente fracturado o con un empaste grande.
- Iguales en elección de tono: en ambos materiales el color se fija sobre la guía VITA y se aprueba en la prueba.
¿Cuántos dientes se restauran?
El número se decide según los dientes que se ven al sonreír. En la arcada superior se habla habitualmente de 8 a 10 dientes y en la inferior de 6 a 8.
Restaurar solo uno o dos dientes conlleva riesgo de desajuste de color. Como el tono de los dientes naturales vecinos cambia con el tiempo y el de la porcelana se mantiene fijo, la diferencia se hace visible con los años.
Cuando hay que restaurar un solo diente, el tono se elige según el color actual del vecino y se prefiere porcelana estratificada. Es la forma más directa de conseguir armonía de color en una sola pieza.
¿Qué cambia si aprieto los dientes?
Si hay bruxismo, la carilla normalmente no se recomienda. La porcelana fina es más propensa a fracturarse frente a la carga alta y sostenida de la noche.
En ese cuadro se prefiere el circonio y, además, se hace una férula de descarga. La férula reparte la carga que recibe la restauración.
Una restauración hecha sin tratar el bruxismo reproduce el mismo problema en pocos años, se elija el material que se elija. Por eso el hábito de apretar se aborda antes que el plan de restauración.
¿Qué determina la vida útil de la restauración?
Lo que determina su duración no es el material, sino el ajuste del margen con la encía y la higiene bucal. Bajo una restauración con el margen mal ajustado empieza una caries.
La salud de la encía es el segundo factor. Cuando la encía se retrae, el límite de la restauración queda a la vista; eso es un problema estético y, además, crea una zona de acumulación bacteriana.
La revisión periódica es el tercero. En la revisión, al menos anual, se valoran el ajuste del margen, la oclusión y la profundidad de la encía.
¿Cuándo no se hace ninguno de los dos?
Una restauración estética no se hace sin que la boca esté sana. En los cuadros siguientes se completa antes el tratamiento.
- Gingivitis activa o retracción de encía: primero se hace el tratamiento periodontal.
- Caries no tratada o infección radicular: la restauración esconde el problema, no lo elimina.
- Apiñamiento severo: intentar corregirlo con restauraciones exige un tallado excesivo.
- Alteración de la oclusión: sin corregirla antes, la restauración corre riesgo de fractura.
- Pacientes sin una higiene bucal establecida: antes de restaurar se completa la formación en cuidados.
Esta página es información general y no sustituye a una consulta médica. El método, la dosis y los plazos que le corresponden se deciden en consulta, tras examinarle.
Preguntas frecuentes
¿El circonio queda natural?
¿Puede retirarse una carilla ya cementada?
¿Hay sensibilidad después?
¿Cambia de color la restauración con el tiempo?
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