Bótox para la sonrisa gingival
El bótox para la sonrisa gingival consiste en administrar de 4 a 8 unidades en total de toxina botulínica en los músculos que elevan en exceso el labio superior, para reducir la cantidad de encía que se ve al sonreír.
- Duración
- 10 minutos
- Anestesia
- Normalmente no hace falta; crema anestésica tópica si se desea
- Recuperación
- Vuelta a la vida normal el mismo día
- Sesiones
- Una sesión · revisión en la semana 2
- Cuánto dura
- 3–4 meses
Los músculos diana: los elevadores del labio superior
Al sonreír hay varios músculos que tiran del labio superior hacia arriba. El más importante es un músculo fino que va del ala de la nariz al labio superior: el elevador del labio superior y del ala de la nariz.
Cuando ese músculo trabaja con más fuerza de la necesaria, el labio superior sube demasiado y al sonreír queda a la vista una parte marcada de la encía. En ese cuadro, la toxina botulínica reduce la fuerza de tracción del músculo y acorta el recorrido del labio.
El punto de inyección se localiza marcando, mientras el paciente sonríe, la zona donde confluyen esos músculos. Un solo punto por lado basta en la mayoría de los pacientes.
Cómo se calcula la dosis
La dosis total habitual en esta zona es de 4 a 8 unidades, lo que supone de 2 a 4 unidades por lado. Es la zona de la cara en la que se trabaja con la dosis más baja, porque los músculos periorales también sostienen el habla y la alimentación.
La dosis exacta se determina en consulta. Se valora en milímetros la altura de encía visible al sonreír y se mide el recorrido del labio.
- Cantidad de encía visible al sonreír
- Recorrido del labio superior durante la sonrisa
- Si la encía visible se concentra en el sector anterior o se extiende hacia los lados
- Asimetría entre lados: las dosis se ajustan por separado
El día de la sesión
Se le pide al paciente que sonría con naturalidad y se marca el punto más activo del músculo, justo al lado del ala de la nariz. La inyección se hace en un punto por lado, con una aguja muy fina.
El total ronda los 10 minutos. Es una de las zonas sensibles de la cara; en quien lo prefiera puede usarse crema anestésica tópica.
Las primeras cuatro horas no hay que masajear la zona ni tumbarse. Se vuelve a la vida normal el mismo día.
Cronología del efecto
El efecto empieza entre los días 3 y 7 y se asienta del todo entre los días 10 y 14. No es correcto valorar el resultado antes de que se cumplan las dos semanas.
Alrededor de la boca la duración es menor que en el resto de la cara: de media, de 3 a 4 meses. Como esos músculos trabajan sin parar al hablar, comer y sonreír, el efecto de la toxina disminuye más rápido.
En la revisión de la segunda semana, si el efecto ha quedado corto, puede añadirse un retoque de muy pocas unidades. En esta zona, una dosis insuficiente se corrige más fácilmente que una excesiva.
Qué determina el resultado
Lo primero que determina el resultado es la causa de la sonrisa gingival. La toxina botulínica solo actúa cuando el origen es muscular, es decir, cuando el labio superior sube en exceso.
Si la causa no es muscular, sino la estructura del maxilar superior, la longitud de los dientes o el nivel de la encía, la toxina botulínica no cambia ese aspecto. Esa distinción se hace en consulta y, si el origen no es muscular, no se recomienda la aplicación.
El segundo factor es mantener la dosis baja. Un exceso de unidades hace que el labio superior parezca más largo y quede inmóvil, y la sonrisa pierde naturalidad. Aquí, pocas unidades dan mejor resultado que muchas.
En quién no se aplica y qué no debe esperarse
La toxina botulínica es un medicamento y tiene sus propias contraindicaciones. Además, esta aplicación no sirve para toda sonrisa gingival: en un cuadro que no sea de origen muscular no da el resultado esperado.
Si se administra una dosis excesiva pueden aparecer alargamiento del labio superior, asimetría al sonreír y dificultad transitoria para pronunciar algunos sonidos. Por eso se empieza por el extremo bajo del intervalo.
- Embarazo y lactancia: no se aplica
- Enfermedades neuromusculares (miastenia gravis, síndrome de Lambert-Eaton, ELA): no se aplica
- Tratamiento con antibióticos aminoglucósidos: pueden potenciar el efecto de la toxina; no se aplica hasta terminarlo
- Infección activa o dermatosis inflamatoria en la zona: no se aplica hasta que se resuelva
- Hipersensibilidad conocida a la toxina botulínica: no se aplica
- Trastorno de la coagulación o tratamiento anticoagulante: aumenta la probabilidad de hematoma; hace falta valoración médica
- En la sonrisa gingival por estructura del maxilar, longitud dental o nivel de la encía, la toxina botulínica no da resultado
Esta página es información general y no sustituye a una consulta médica. El método, la dosis y los plazos que le corresponden se deciden en consulta, tras examinarle.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas unidades hacen falta?
¿Funciona en cualquier sonrisa gingival?
¿Pierde naturalidad mi sonrisa?
¿Por qué dura menos?
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